viernes, septiembre 15, 2006

LOS OCHO PECADOS CAPITALES:

Bestias somos y en el camino andamos...

LIBERTAD, INDEPENDENCIA (no hay que confundir), IGUALDAD, EQUIDAD (que no es lo mismo), FRATERNIDAD, SOLIDARIDAD (que no es igual), DEMOCRACIA Y JUSTICIA (la gimnasia con la magnesia).

Inventos decimonónicos, tan viejos como el mear, refritos acomodaticios para las horas muertas de la humanidad con que nos obsequian los políticos de cualquier coloratura, tesitura y temperanza, para encubrir y encumbrar la bestialidad inherente a nuestra naturaleza social: El rebaño arrebañado. Todos somos rebaño, sólo que algunos nos liderean...los perros son del amo.
Estos pensamientos retorcidos se me han venido a la cabeza, desde los pies, para cuajarse en mis partes más innobles...mis ideales; justo en el día que se celebra la independencia de mi no país México y en el momento histórico en el que se refrendó en las urnas que la dependencia es más fuerte que nuestro instinto de conservación, porque, como siempre la necesidad de muchos fue mayor que su orgullo y aniquiló su dignidad.
En el país del nadapasa y nadalehace debieron de anularse las elecciones, pero antes de los comicios del 2 de julio, porque el fraude se consumó desde un principio, ya que la oferta de todos y cada uno de los candidatos no fue de calidad; esto es, no cubrían las demandas sociales mínimas indispensables, para ir medio pasándola, tirando de a poquito, para jalar la yunta...Ni que decir de cubrir nuestras necesidades, requerimientos y expectativas.
Ahora entiendo porque mi amigo de reuniones el "avechucho" fue a reunirse con el tren, solo y a solas con su medio siglo a cuestas, con sus sueños al hombro: un boleto del último concierto de los Rolling Stone y sus esperanzas muertas que nos legó en sus escritos, para que lo depositáramos en el "archivo general de la nación": el olvido...digno lugar donde siempre duerme el sueño de los justos.
Él fue una víctima más de los ocho pecados capitales de la política, del "compló" (como mal dice AMLO, ese peje de la especie megalómana) en contra de los cincuentones que no alcanzamos el éxito y la fama; es decir, el exterminio de los "apestados de la tierra".
Sin embargo, para escarnio de los políticos y politiqueros, espero seguir apestando la tierra con mis retorcimientos, para que cada quien con su cada cual, siga aprovechando y aprovechándose de sus pecadillos...
Ió Mera.

lunes, agosto 21, 2006

VECINOS INCÓMODOS... a Barrabás irrespetuosamente y con ánimos de molestar

Soy judía, por qué no, soy anarquista, por qué no...soy su vecina incómoda...por la simple y sencilla razón de que lo que no se conoce, no se comprende y, lo que no se comprende, en lugar de aceptarlo se destruye.
En pocas palabras le estoy contando la vieja historia de la humanidad, particuarmente la de mis hermanos judíos, sus vecinos incómodos...por miedo, por incomprensión y por desgracia.
Que aproveches Barrabás...
Ió Méra

Los Cuentos Retorcidos de Io Mera

Los Cuentos Retorcidos de Io Mera

La memoria de lo entrañable me ataca el corazón, a veces, los intestinos; de vez en cuando el órgano de la sinrazón, con el que escribo. Mi cerebro se devanó hace tiempo cuando salté con él, como si fuera "a la comba"; luego lo usé como "la cuerda floja", acabé por resbalarme con sus despojos. Los míos quedaron intactos, por puro instinto no más...lo demás son cuentos de retorcimientos. Ió Méra, no hay más.

viernes, agosto 04, 2006

CAUSA PRIMIGENIA DEL RETORCIMIENTO DE IÓ MERA

La internet existe desde que el mundo es mundo, sólo que ahora se utiliza para transformar nuestro mundo, no en la ilusoria "aldea global", sino en el vencidario global, esa barriada de quinto patio, donde los chismes se crean, divulgan y restriegan en los lavaderos de la ignominia transiternacional.
En mis mejores años ejercía la rumorología, concepto muy distinto al de la chismografía, pues es oficio magno de quienes tenemos buen gusto, estilo, clase y más audacia que valor para cazar o pescar, según el caso, lo último de lo último que se encuentra perdido en la inmensidad de la red callejera, oculto en la fuente del aquienleimporta, esperando que nuestra zagacidad lo destile o despache, a la hora del cafecito o de la copa, en la intimidad cómplice y complaciente de las cafeterías, tabernas o bares cavernosos, pestilentes a tabaco fuerte, cubano, tan puro y sabroso como el café colombiano amargo y humoroso; seco y rasposo como el ron haitiano, generoso como el brandy español; alegre como el sevillano Tío Pepe, pariente de mi predilección. Tertulias a contracorriente, noctívagas como el bourbon, excluído de los usos y costumbres de las "buenas gentes", por considerársele hijo putativo del whiskey caminante y por ende ordinario, hablador y hasta más echador que el tequila, pero menos pródigo que el mezcal. Mezcla de sabores y olores que mantengo en el ánfora de lo entrañable para sorberlos de a poquito, para que no se me acaben.
Los años pasaron, se inventaron las computadoras personales y nos despersonalizamos, las calles se perdieron y las fuentes se secaron y yo me convertí en borracha de buró, a eso me ha relegado esta monomanía de la internet cibernética, pues no es lo mismo beber que tomar y, muy distinto, tomar sola que acompañada.
Salud pues y que sigan aprovechando sus placeres solitarios.
Ió Mera